EVdHOY: “Jesús dijo a todos: sed
perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto”. Parece increíble que Jesús
ponga como meta de la vida de todos sus discípulos la misma perfección de Dios.
Esto explica la enorme exigencia de sus palabras, que nos animan a vivir el
amor, la compasión y la misericordia con la misma universalidad e
incondicionalidad con que Dios mismo las vive. Toda su enseñanza sería
realmente increíble, imposible y hasta desesperante (cuántas veces fallamos
todos…) si tuviéramos que practicarla sólo con nuestras fuerzas. Pero al
vincular su enseñanza al Padre del Cielo, Jesús nos recuerda que es la fuerza y
la gracia del Cielo la que nos hará capaces de empezar a trabajar este camino
de amor compasivo y misericordioso hasta llegar a la meta. Los discípulos de
Jesús cuentan con la ayuda, el perdón y el ánimo que el Espíritu de su Padre
pone en sus corazones. Necesitamos a diario pedir esa fuerza del Cielo en
nuestra oración cotidiana para convertir este camino imposible en una senda abierta
hacia la plenitud de la fe y la paz del corazón. Porque sólo si nos animamos a
vivir este camino de los hijos de Dios podremos esperar algún día alcanzar esa
perfección de la fe en donde se recibe la verdadera paz.
domingo, 19 de febrero de 2017
viernes, 17 de febrero de 2017
Tres meses para la peregrinación del Centenario de Fátima
Miles de peregrinos están acudiendo este año al Santuario de la Virgen María en Fátima para estar con nuestra Madre en el Centenario de sus apariciones. Los robledanos, fieles como todos los años, acudiremos a este espacio consagrado al Corazón de María justo dentro de tres meses. Vayamos rezando a Nuestra Señora por los frutos de esta peregrinación, no sólo para los que participan en ella sino parra todos nuestros vecinos. Que todos sean bendecidos con la gracia de la Madre de Dios.
jueves, 16 de febrero de 2017
Viernes de la VI semana
EVdHOY: “Jesús les dijo: quien quiera salvar su vida, la
perderá; pero el que pierda su vida por mí y por el Evangelio, la salvará”. Jesús
nos explica hoy el verdadero camino para llenar nuestra vida de sentido y
salvación. Mientras tantas veces perdemos la vida, el tiempo y el sentido de
las cosas, intentando aferrarnos a nuestro propio egoísmo, dedicándonos a
salvarnos a nosotros mismos, el Señor nos recuerda que el camino para salvar la
vida es perderla. Olvidarse del egoísmo propio, y de la constante referencia a
uno mismo, para abrir los ojos del corazón a las demás vidas, a aquellas que
discurren junto a nosotros. Sólo se llena una vida de sentido y salvación
cuando es capaz de ofrecerse a los demás. Sólo se encuentra la paz y la
felicidad que Jesús vino a sembrar en la tierra perdiendo la vida, el tiempo, y
a veces las fuerzas en la atención a los que nos necesitan. El Señor, que perdió
su vida en la Cruz para recuperarla lleno de gloria y de la salvación en la
Resurrección, nos marca claramente en el camino: con su gracia, descentrarnos
de nosotros mismos y poner nuestra vida como regalo al prójimo.
miércoles, 15 de febrero de 2017
Jueves de la VI semana
EVdHOY: “Jesús preguntó a sus discípulos: y vosotros, ¿quién
decís que soy?”.Lleva toda una vida responder a esta pregunta, porque la relación
que cada creyente tiene con Jesús crece y se modela a lo largo de los años. Sin
embargo, el mismo Jesús nos da una respuesta que no varía con el tiempo: Yo soy
el Camino, la Verdad y la
Vida. La enseñanza y el ejemplo de Jesús son siempre camino
para nuestro modo de vivir y nuestros criterios morales. Jesús es quien tiene
la Verdad sobre nuestra vida, pues es el único que nos conoce de verdad, hasta
lo más íntimo, desde siempre y para siempre. Acudir a su Amor es siempre
encontrar de nuevo la Vida, ya que El mismo ha hecho una alianza eterna con
nosotros para regalarnos su Vida y su Gracia. Pensemos en cómo podemos
responder a esta pregunta del Señor a sus discípulos, y tratemos de encontrar esta
respuesta a la luz de esas tres palabras, con las que Jesús nos dice quién es
para cada uno de nosotros en el tiempo y en la eternidad.
jueves, 2 de febrero de 2017
Misa y Procesión de san Blas (17:00)
El santo obispo de Sebaste protagoniza hoy una de las tradiciones más entrañables de Robledo. Sacado en procesión por los niños, que le acompañan en su camino y le ofrecerán unos bailes, recorrerá nuestras calles para bendecirnos y darnos su protección para guardar las gargantas de resfriados y de gripes. No es de extrañar, pues en vida san Blas fue un gran médico, que dedicó buena parte de su tiempo a atender y sanar a los más necesitados, y luego fue un valiente obispo, que cuidó a su comunidad dando la vida por ella como mártir. Nos encomendamos hoy a san Blas y pedimos por las gargantas y por el buen tiempo, para que después de la Misa de las 5 pueda salir la procesión y hacerse los bailes.
sábado, 21 de enero de 2017
Domingo III del Tiempo Ordinario
EVdHOY: “Comenzó Jesús a predicar diciendo: convertíos, porque
está cerca el Reino de los Cielos”. Lo que empezamos a ver en Navidad lo
descubrimos con toda su fuerza en el evangelio de este domingo. Si los ángeles
nos recordaban que Dios venía a la tierra, ahora vemos en Jesús cómo el Reino
de Dios está efectivamente en medio de nosotros: está cerca el Reino de Dios. El
gran anuncio de Jesús es que el Amor de Dios ha recorrido la inmensa distancia
que nos separaba de El y ha venido a hacer vida con nosotros. La luz escondida
en la inmensidad de Dios se hace cercana en las palabras, en las acciones y en
el Amor del Corazón humano de Jesús. Jesús Resucitado se acerca hoy a cada uno
de nosotros para hacer camino a lo largo de nuestra jornada, para ofrecernos la
luz y el Amor que brilla en la inmensidad de Dios y para que sintamos muy cerca
la presencia misericordiosa de Dios. Respondamos con fe al anuncio de Jesús acogiendo
su Reino, su Amor, su presencia salvadora en la cercanía de nuestro día a día.
miércoles, 21 de diciembre de 2016
VI Feria de Adviento
EVdHOY: “María dijo: el Señor auxilia a Israel, su siervo, acordándose
de la misericordia”. Al descubrir la presencia de una nueva vida en su interior
la Virgen da gracias a Dios porque se sirve de Ella para traer a nuestro mundo
su Misericordia. Dios siempre ha ayudado a su pueblo, movido por la Misericordia
y la compasión hacia sus hijos. Ahora Dios mismo, lleno de Misericordia, entra
a formar parte de su pueblo por la Encarnación. María
está en el corazón de ese misterio de Misericordia, que trae al mundo la nueva
vida, humana y divina, que está en su seno y en su Corazón. Unidos al Corazón
de María nos preparamos para recibir en Navidad esa nueva vida, es nueva venida
del Dios Misericordioso en el Hijo de la Virgen, en el Niño Jesús. Que la María
nos ayude a recibirlo en nuestro corazón y a recibir de nuevo el auxilio de
Dios en nuestra vida”.
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