Desde pequeña la Madre de Dios mostraba ser una criatura especial, llena de la gracia del Espíritu Santo. Por eso sus padres, san Joaquín y santa Ana, según nos cuenta una antigua tradición, la presentan en el Templo de Jerusalén para que viva allí consagrada a Dios hasta que llegue a la madurez. María, Templo del Espíritu Santo desde su Inmaculada Concepción, y morada del Hijo de Dios desde la Encarnación, nos recuerda que todos nosotros somos un templo de Dios. Desde el día en que nuestros padres nos bautizaron en el templo recibimos el Espíritu Santo en nuestra alma, y el Hijo de Dios nos escogió como morada para habitar en nosotros. Mirando la pureza de María, Inmaculada como un templo consagrado a Dios, reconocemos que también el cristiano es un templo, donde Dios habita y en el que quiere ser amado y adorado.
domingo, 20 de noviembre de 2016
SOLEMNIDAD DE JESUCRISTO, REY DEL UNIVERSO.
El
evangelio de san Lucas nos presenta hoy a Jesucristo reinando desde el madero
de la Cruz. Lleva
la corona de espinas, que recoge en sí el dolor de los pecados y perversidades
del mundo entero. Se sienta en el trono de la Cruz, desde el que decreta su
última enseñanza: Padre, perdónales, porque no saben lo que hacen. Su enseña es
el cartel que remata la Cruz: Jesús Nazareno, Rey de los judíos. Rey de todos
los que creen en Dios, Rey de la humanidad entera y de todo el cosmos. Rey de
Amor y Misericordia, que desde la Cruz sólo sabe amar a sus enemigos, derramar
su sangre por cada uno de nosotros y prometerle al mísero ladrón el Paraíso que
El nos conquista con su Cruz. Desde la Cruz, el Rey nos ha conquistado un Paraíso
para siempre. Terminamos este Año de la Misericordia muy unidos a nuestro Rey
Crucificado, para extender su reinado de Amor y Misericordia a través de
nuestra compasión y del servicio a los míseros y necesitados que Dios nos pone
en nuestra vida.
jueves, 17 de noviembre de 2016
Viernes de la semana XXXIII
EVdHOY: "Los sumos sacerdotes buscaban acabar con Jesús, pero no sabían qué hacer". Mientras una inmensa muchedumbre admiraba a Jesús y acudía a El para ver remediado su sufrimiento, unos pocos poderosos buscaban su desaparición mediante el engaño y la traición. Este inmenso drama, que se repite en todas las épocas del mundo, nos recuerda una gran historia de amor, salvación y corrupción. El amor de Dios que quiere acompañar con Misericordia y remediar todo sufrimiento humano, la salvación que una muchedumbre de personas han recibido de Dios, y la corrupción de aquellos que rechazan este amor y esta salvación y pretenden borrarla de la historia a cualquier precio. La historia de la Pasión, sin embargo, nos recuerda también que lo más fuerte y lo único permanente es el Amor. Al final, sólo el inmenso Amor de Dios, incluso por sus enemigos, vence y permanece para siempre.
miércoles, 16 de noviembre de 2016
Memoria de Santa Isabel
Memoria de esta princesa de Hungría, que siendo casi niña se casó con Luis, landgrave de Turingia, a quien dio tres hijos, y al quedar viuda, después de sufrir muchas calamidades y siempre inclinada a la meditación de las cosas celestiales, se retiró a Marburgo, en la actual Alemania, en un hospital que ella misma había fundado, donde, abrazándose a la pobreza, se dedicó al cuidado de los enfermos y de los pobres hasta el último suspiro de su vida, que fue a los veinticinco años de edad. Que con su ejemplo sepamos reconocer a Cristo en los más pobres y servirles con amor y perseverancia.
domingo, 13 de noviembre de 2016
Lunes de la semana XXXIII
EVdHOY: "La gente dijo al ciego: Pasa Jesús el Nazareno. Entonces él empezó a gritar: ¡Jesús, hijo de David, ten compasión de mí!". Nada más conocer que Jesús pasaba cerca de su necesidad, aquel ciego empezó a gritar lleno de confianza y esperanza en El. Cada día sabemos que Jesús de Nazaret, resucitado y lleno de poder a la derecha del Dios Padre, pasa a nuestro lado. Pero cuántas dificultades para descubrir su presencia y experimentar su Amor y sus cuidados. Aunque sea a ciegas, busquemos a Jesús sin desanimarnos cada día, para que cada día podamos recibir su poderosa compasión y recibir la luz que buscamos.
sábado, 12 de noviembre de 2016
Domingo XXXIII del Tiempo Ordinario
EVdHOY: "Jesús les dijo: ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas. Cuando el Señor habla de tiempos de calamidades, crisis y sufrimientos inesperados no nos está revelando nada nuevo. Por experiencia sabemos que la vida no puede ser siempre un manso río navegable, que la historia no es el camino de rosas de la humanidad, y que nuestro mundo no es capaz de encontrar una paz libre de crisis y sufrimientos inesperados. No es ésa la novedad que Jesús nos quiere enseñar, sino otra inseparable de ella: su presencia permanente para salvarnos. Jesús nos enseña a perseverar en la confianza en El aunque la tempestad se desate en la vida, en la historia o en el mundo. Ni el más frágil cabello de nuestra vida perecerá para siempre si ponemos toda nuestra alma junto a la mano de Jesús, llena de Poder y de Amor. Pedimos hoy la gracia tan difícil de confiar siempre en la mano de Jesús, para que gracias a nuestra confianza Él pueda pilotar nuestra vida y llevarnos siempre a puerto seguro.
viernes, 11 de noviembre de 2016
Memoria de san Martín de Tours
Nació de padres paganos en Panonia, en el territorio de la actual Hungría, y llamado al servicio militar en Francia, cuando todavía era catecúmeno cubrió con su capa al mismo Cristo transformado en el semblante de un pobre. Recibido el bautismo, dejó las armas y llevó en Ligugé vida monástica en un cenobio por él fundado, bajo la dirección de san Hilario de Poitiers. Ordenado sacerdote y elegido obispo de Tours, manifestó en sí el modelo del buen pastor, fundando otros monasterios y parroquias en los pueblos, instruyendo y reconciliando al clero y evangelizando a los campesinos, hasta que en Candes regresó al Señor.
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