jueves, 4 de febrero de 2010
Siguen las visitas técnicas
domingo, 24 de enero de 2010
Un mes en cabestrillo
Es lo mismo que hace la gracia de Dios en nuestra vida, pues va sujetando nuestras roturas y fracturas morales y espirituales con las "tiritas" de su misericordia. Es la Misericordia divina la que lleva nuestros corazones en cabestrillo en espera de que con nuestra conversión y nuestra fe nos arreglemos y nos pueda restaurar Dios de verdad. No es mala idea, aprender del tejado.
sábado, 16 de enero de 2010
Confirmado: han sido las termitas
El informe también ha detectado actividad de termita en el retablo de la soledad, especialmente en las columnas, en la plataforma de la virgen y en el altar inferior. Tendremos que pedirle a san Antón este domingo, como patrono de los animales, que invite a estos bichitos a buscar otro lugar para alimentarse, y que las actuaciones que está preparando ya la Comunidad de Madrid para restaurar el retablo de la Soledad y el Obispado para reponer la cubierta lleguen a buen término.
Gracias a Dios la termita nos ha perdonado el retablo mayor, los bancos y el coro. Toquemos madera, y a ser posible que ésta sea sólida. En breve informaremos sobre las tareas de recuperación de estos elementos y sobre los tratamientos que se van a hacer en la iglesia para prevenir futuros ataques.
jueves, 14 de enero de 2010
Y se quedó la nieve esta vez
Tenemos una razón más para esperar que este temido 2010 sea al fin y al cabo año de bienes. Por lo menos, por la meteorología no será... La nieve es el "agua que se queda", como la fe es la gracia de Dios que se queda en el alma. Igual que la nieve, la fe nos permite verlo todo con más luz, con la fuerza del brillo del sol, con la blancura de una mirada pura en torno a nuestro mundo. Si como ha envuelto la nieve nuestro pueblo envuelve nuestras vidas la fe, tendremos sin duda alguna un gran bien para este año. Año de bienes, año de fe. Y como muestra, la fe en que la iglesia iba a resistir el nevadón... y ahí está recordando en la corona del pueblo que las obras de Dios nunca caen al suelo si se reciben con fe verdadera.sábado, 26 de diciembre de 2009
domingo, 18 de octubre de 2009
14-N: La celebración de la Confirmación
En el rito de este sacramento conviene considerar el signo de la unción y lo que la unción designa e imprime: el sello espiritual.La unción, en el simbolismo bíblico y antiguo, posee numerosas significaciones: el aceite es signo de abundancia y de alegría; purifica (unción antes y después del baño) y da agilidad (la unción de los atletas y de los luchadores); es signo de curación, pues suaviza las contusiones y las heridas y el ungido irradia belleza, santidad y fuerza.
Todas estas significaciones de la unción con aceite se encuentran en la vida sacramental. La unción antes del Bautismo con el óleo de los catecúmenos significa purificación y fortaleza; la unción de los enfermos expresa curación y el consuelo. La unción del santo crisma después del Bautismo, en la Confirmación y en la Ordenación, es el signo de una consagración. Por la Confirmación, los cristianos, es decir, los que son ungidos, participan más plenamente en la misión de Jesucristo y en la plenitud del Espíritu Santo que éste posee, a fin de que toda su vida desprenda "el buen olor de Cristo"
Por medio de esta unción, el confirmando recibe "la marca", el sello del Espíritu Santo. El sello es el símbolo de la persona. Cristo mismo se declara marcado con el sello de su Padre. El cristiano también está marcado con un sello: "Y es Dios el que nos conforta juntamente con vosotros en Cristo y el que nos ungió, y el que nos marcó con su sello y nos dio en arras el Espíritu en nuestros corazones". Este sello del Espíritu Santo, marca la pertenencia total a Cristo, la puesta a su servicio para siempre.
Cuando la Confirmación se celebra separadamente del Bautismo, como es el caso en el rito romano, la liturgia del sacramento comienza con la renovación de las promesas del Bautismo y la profesión de fe de los confirmandos. Así aparece claramente que la Confirmación constituye una prolongación del Bautismo.
El obispo extiende las manos sobre todos los confirmandos, gesto que, desde el tiempo de los apóstoles, es el signo del don del Espíritu. Y el obispo invoca así la efusión del Espíritu: "Dios Todopoderoso, Padre de nuestro Señor Jesucristo, que regeneraste, por el agua y el Espíritu Santo, a estos siervos tuyos y los libraste del pecado: escucha nuestra oración y envía sobre ellos el Espíritu Santo Paráclito; llénalos de espíritu de sabiduría y de inteligencia, de espíritu de consejo y de fortaleza, de espíritu de ciencia y de piedad; y cólmalos del espíritu de tu santo temor. Por Jesucristo nuestro Señor"
Sigue el rito esencial del sacramento. En el rito latino, "el sacramento de la confirmación es conferido por la unción del santo crisma en la frente, hecha imponiendo la mano, y con estas palabras: "Recibe por esta señal el don del Espíritu Santo".
El beso y el gesto de paz con el que concluye el rito del sacramento significa y manifiesta la comunión eclesial con el obispo y con todos los fieles.
miércoles, 14 de octubre de 2009
18 de Octubre: Domingo de las Misiones
Cada año se nos recuerda que miles de misioneros católicos están sembrando por todo el mundo una gran luz: la Palabra de Dios. La luz de la Palabra nos enseña, nos orienta, nos fortalece, nos hace crecer, y llena nuestros corazones con la gloria del amor de Dios. Muchos hermanos nuestros están por el mundo entero como focos de esta Luz. Hoy nos toca ayudarles, primero con nuestra oración, segundo con nuestro compromiso de encender un poco más la luz de Dios en nuestra vida, y tercero con nuestra cooperación material y económica. María, la Estrella de la Nueva Evangelización, nos ayudará a llenar este domingo de luz y de esperanza misionera.
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